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Vive Mejor
México
Edición 31
Abril 2009
Por: Mike  Arrona
Una buena comunicación con su hijo adolescente
La importancia de establecer bases y principios
En esta ocasión esta nota esta dedicada a los padres, en especial,  a aquellos que tienen hijos
adolescentes....

Muchas veces, más de las que se cree, el único secreto para mejorar la relación con su hijo es fomentando la
buena comunicación.
Para mejorar la relación con su hijo adolescente, siempre será fundamental
que mantenga abiertas todas las líneas de comunicación. Debe saber, por
supuesto, que muchas veces la actitud de los adolescentes puede ser
desafiante, en el mejor de los casos, y frustrante en el peor.

Sin embargo, sin una buena comunicación, todo podría empeorar aún más, y
por ende, sería más complicado de reparar. Eh aquí sugerencias para
conseguir mejor la comunicación con su hijo adolescente.
Encuentre un momento de calma apropiado para usted y para su hijo adolescente, y siéntese junto a él para
escribir qué tipo de comportamiento será aceptable e inaceptable cuando confronten sus problemas. El
abuso físico y/o verbal debe estar en el tope de la lista de los inaceptables. Si las cosas se empiezan a poner
mal, otórguense a ambos una oportunidad para el descanso; cada parte podría permitirse tomarse unos diez
minutos para alejarse del otro. Recuerde, las reglas corren para ambos. Los adolescentes son muy hábiles
para precisar cualquier regla que usted haya roto.
Escuche antes de hablar
Si bien es relativamente fácil convertirse en un padre consejero cuando los adolescentes llegan a nosotros
con algo que los está incomodando, muchas veces, ellos solo desean
ser oídos y no concurrir a una
conferencia.

Resista la tentación de ofrecer siempre sugerencias de cómo resolver sus problemas. Créalo o no, a veces
los adolescentes solo necesitan saber que sus problemas son importantes para nosotros, que estamos
atentos a sus vidas y a los obstáculos que deben sortear en las mismas.

Una respuesta común es "ojalá mis problemas fueran así de pequeños" o algo por el estilo, pero los padres
deben saber que para cada edad, los problemas tiene una significación distinta. Otro tipo de respuesta
habitual, es "la solución total a esos problemas es actuar de x forma…", olvidándose que los tiempos cambian
y muchas veces nuestra experiencia de adolescentes no se aplica en la actualidad.

Si los chicos solo tienen como respuesta frases de ese estilo, ellos cerrarán su boca rápidamente y serán
renuentes a hablar con usted la próxima vez que tengan una dificultad.
Como padres, nuestras responsabilidades diarias pueden eclipsar rápidamente lo que consideramos
problemas triviales y sencillos que experimentan nuestros adolescentes. Pero los problemas de nuestros hijos
adolescentes son realmente muy importantes para ellos. Diciéndoles que sus problemas no son nada en
comparación con los suyos, solo reafirmará en ellos la creencia de que usted no tiene ningún deseo de
entender sus vidas. Al igual que los adultos, muchos adolescentes solo necesitan a veces a alguien que valide
lo que ellos están sintiendo. Otórgueles una buena atención cuando le hablen de lo qué les está sucediendo
con sus amigos y actividades.

Diciéndoles "
entiendo cómo se siente eso" o que usted "también odia cuando le sucede eso", podrá
demostrarles genuinamente que comprende cuales son sus sensaciones, y cuan importantes son estas.
Recuerde no minimizar sus sensaciones
La oportunidad de hablar libremente
¿Le es fácil decirle a su hijo adolescente, que se siente a hablar con usted, y luego aguantar lo que
él tenga para decirle?

Usted ha hecho su trabajo de pedirles que les confiesen sus pensamientos, sensaciones, aspectos humanos;
¿por qué entonces le sorprende que ellos le den sus propias opiniones sobre algunas cosas? Demuéstreles,
por ejemplo, que pueden sentirse libres para decirles cuales son sus ideas y pensamientos con respecto a
todo, aunque siempre de una manera respetuosa.

Guardando la calma y manteniendo la comprensión, podrá enseñarles no solo a comportarse de esa forma,
sino que además les enviará un mensaje de que comportamiento es aceptable para discutir problemas y cuál
no lo es.
Hágalo sentir cómodo
Demuéstrele a su hijo adolescente que cada charla que deba tener con usted no tiene por que ser una dura e
importante prueba. Maneje el clima de la conversación, y sea lo más tolerante posible. Castigar a un
adolescente después de haber mantenido una fuerte discusión, solo provocará en ambos un fuerte
resentimiento, por lo que el castigo debe contemplarse como una opción,
pero la última de todas.

Tenga en cuenta que es aceptable discrepar, si se hace con respeto, ya que además, muy posiblemente, se
llegará de esta forma a algún punto de acuerdo. Tómese un tiempo para reflexionar sobre las acciones que
llevará a cabo si se siente muy tenso, o podría arrepentirse de lo que haga. Cuando se sienta listo, asegúrese
de que su adolescente sepa muy bien que es su comportamiento lo que lo ha disgustado, pero no él.

Comprender y animar a los adolescentes es uno de los trabajos más difíciles que como padres debemos
hacer en nuestras vidas. Por eso, mantener las vías de comunicación abierta será clave para fomentar una
buena relación con nuestros hijos adolescentes.
¡Oigo pero no te escucho!